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Cómo Limpiar Alfombras de Algodón Paso a Paso (Consejos Prácticos)

Cómo Limpiar Alfombras de Algodón Paso a Paso (Consejos Prácticos)

Las alfombras de algodón son naturales, suaves al tacto y muy fáciles de combinar. Pero precisamente por su tejido ligero necesitan un tipo de cuidado específico. El algodón atrapa polvo con rapidez, absorbe manchas con facilidad y, en zonas de mucho paso, puede apagarse antes de tiempo si no se mantiene bien.

La buena noticia es que conservarlas impecables no requiere productos especiales ni técnicas complicadas. Con un buen método y unos gestos básicos podrás limpiarlas sin deformarlas, sin que encojan y sin que pierdan su textura.

Aquí verás cómo prepararla, limpiarla sin dañarla, tratar manchas y secarla bien para que te dure mucho más.

1. Preparar la alfombra de algodón antes de limpiarla

Antes de empezar con cualquier limpieza, conviene asegurarse de que tu alfombra de algodón está lista para recibir agua, jabón o productos de mantenimiento específicos para alfombras.

  • Revisa la etiqueta del fabricante. Cada alfombra es un mundo, así que es importante seguir las instrucciones indicadas. Algunas soportan lavadora, otras solo lavado a mano y unas cuantas requieren limpieza en seco. La etiqueta suele indicar temperatura máxima, tipo de detergente adecuado y si permite programas delicados.
  • Sácala al aire libre y dale unos golpes suaves. Un primer sacudido elimina polvo suelto, arenilla y pelusas acumuladas. 
  • Aspira por ambas caras. El polvo se incrusta entre las fibras y también en la parte trasera. Pasar la aspiradora por los dos lados ayuda a que el lavado posterior sea más efectivo y evita que la suciedad se convierta en barro cuando entra en contacto con el agua.
  • Comprueba si destiñe. Antes de mojarla entera, haz una prueba rápida en una esquina poco visible. Humedece un paño blanco con agua y jabón suave, presiona durante unos segundos y observa si el color se transfiere. Si destiñe, es mejor optar por una limpieza muy controlada o solo en seco.

2. Limpiar rápidamente en seco para el día a día

En la mayoría de las ocasiones no hace falta mojar la alfombra de algodón. Con aspirarla y sacudirla al aire libre se mantiene libre de polvo y con buen aspecto. 

Si notas algún olor, espolvorea bicarbonato, deja que actúe entre 30 minutos y 2 horas y luego aspira; es una forma sencilla de refrescarla sin dañar las fibras.

Este mantenimiento semanal (algo más frecuente si hay mascotas o mucho paso) evita que la suciedad se incruste y reduce la necesidad de lavados profundos.

3. Lavar la alfombra de algodón a mano paso a paso

Empieza reuniendo lo básico: un cubo, agua tibia, detergente suave, una esponja y un paño limpio. Mezcla el agua con un poco de jabón neutro y humedece la esponja ligeramente. Limpia por zonas con movimientos suaves, sin empapar la alfombra para que no pierda forma.

Cuando termines, pasa un paño húmedo para retirar cualquier resto de jabón. El secado es clave: deja la alfombra en plano, en un lugar ventilado y sin sol directo. Así evitarás que se encoja, se deforme o pierda color.

4. Lavar una alfombra de algodón en la lavadora (si el fabricante lo permite)

Si la etiqueta indica que la alfombra puede lavarse en máquina, comprueba primero que cabe bien y que la lavadora tiene capacidad suficiente para girar sin forzar el tambor. Esta revisión evita problemas de desgaste y garantiza que el lavado se haga en buenas condiciones.

Elige un programa delicado, con agua fría o máximo 30 ºC, y utiliza un limpiador o detergente suave en poca cantidad. Evita suavizantes. Si te preocupa que se deforme, desactiva el centrifugado o déjalo al mínimo.

Al sacarla, manéjala con cuidado y déjala secar apoyada de forma horizontal, sin colgarla, para evitar que se estire. Evita tenderla por las puntas mientras está mojada, porque el peso del agua puede alargarla.

Si quieres ver más opciones de alfombras pensadas para lavarse cómodamente, puedes echar un vistazo a nuestra selección de alfombras aptas para lavadora.

5. Quitar manchas difíciles en alfombras de algodón

Ante cualquier mancha, lo primero es presionar con un paño absorbente para retirar el exceso sin frotar. Para manchas de comida o líquidos como vino, café o salsa, funciona bien el jabón neutro con agua tibia y, si queda rastro, un poco de vinagre blanco diluido. A veces, con una sola vez es suficiente para que la mancha desaparezca, pero si no, repite el proceso con atención.

En las de grasa, el bicarbonato de sodio es el mejor aliado: espolvoréalo, déjalo actuar una hora y aspira. En el caso del barro, deja que seque del todo, retira lo suelto con un cepillo y luego limpia con jabón. Son elementos sencillos que cualquier hogar suele tener a mano y que funcionan muy bien en el algodón. Y gracias a su suavidad, no dañan las fibras con el uso adecuado.

Si en casa también tienes alfombras persas o alfombras de lana, quizá te interese esta guía práctica: Cómo limpiar una alfombra persa en casa y mantenerla como nueva.

6. Secar correctamente una alfombra de algodón para evitar malos olores y moho

El secado es tan importante como la limpieza, sobre todo en un material como el algodón, que retiene humedad con facilidad. Una alfombra húmeda puede coger olor, generar moho o deformarse, así que nunca hay que guardarla hasta que esté completamente seca. Lo ideal es dejarla extendida en plano, en un espacio ventilado y sin sol directo, que puede apagar los colores.

El tiempo de secado depende del grosor y tamaño, pero suele necesitar varias horas. Evita colgarla por las puntas mientras está mojada, porque el peso del agua puede hacer que ceda.

Bonus: evitar los errores más comunes al limpiar alfombras de algodón

Evita estos errores al limpiar alfombras de algodón, sobre todo si se trata de una alfombra de algodón nueva, para que no se estropee:

  • Usar agua demasiado caliente, que puede encoger el algodón.
  • Aplicar productos agresivos (lejía o químicos fuertes) que dañan el color y la textura.
  • Frotar con demasiada fuerza, porque las fibras pueden abrirse o deformarse.
  • Centrifugados muy fuertes, que estiran la alfombra.
  • Colgarla mojada por las puntas, ya que el peso del agua puede deformarla.

Con unos cuidados básicos y el proceso adecuado, tu alfombra mantendrá su forma y su color durante mucho más tiempo.

Mantener tu alfombra de algodón limpia con una rutina sencilla

Cuidar una alfombra de algodón no requiere grandes esfuerzos. Con una rutina sencilla basada en sacudir, aspirar y limpiar con suavidad, tu alfombra se mantendrá en perfecto estado sin necesidad de limpiezas profundas frecuentes.Si buscas renovar tu espacio o añadir otra alfombra, puedes explorar nuestra página de alfombras de algodón y encontrar la que mejor encaje con tu estilo.